sábado, 23 de noviembre de 2019

ANTICIPÉMONOS AL COLAPSO

Foto: EFE
Que la izquierda española, tras meses de bloqueo mutuo, y después de vernos abocados a unas terceras elecciones en pocos meses, que han dado como resultado, entre otras cosas, el ascenso de la ultraderecha, se ponga de acuerdo en 24 horas, es una buena noticia, siempre y cuando ese breve documento firmado, en el que aparecen 10 puntos a desarrollar, no quede en papel mojado, y que convenzan a la mayoría de la cámara baja para que se llegue a formar Gobierno.
Sin embargo, nada más empezar a leer el documento, aparece la primera declaración de intenciones que entra en contradicción con los postulados de la Ecología Política: “Punto 1.- Consolidar el crecimiento y la creación de empleo”. Es un dogma del sistema actual considerar que el crecimiento económico, definido como capacidad productiva de un país y de su renta dentro de un periodo de tiempo concreto, medido con el Producto Interior Bruto (PIB), es el único medio de progreso de una sociedad. Se repite continuamente en los medios de comunicación, hasta el punto que está grabado en el subconsciente de la mayoría, que lo aceptan como si de la verdad absoluta se tratara.


lunes, 18 de noviembre de 2019

CRÓNICA DE LA MUERTE DEL MAR MENOR

Peces muertos en la orilla del Mar Menor/EA
Mucho se ha escrito en los últimos días sobre la catástrofe ambiental en el Mar Menor desde que el pasado sábado miles de peces, crustáceos y moluscos, más de tres toneladas de cadáveres que fueron retirados del mar por los operarios, intentaban desesperadamente encontrar el oxígeno que faltaba en el agua, sin éxito.
Hemos leído en diferentes medios de comunicación las causas más probables, explicaciones dadas por profesores de Ecología de la UMU, que aluden al afloramiento de aguas del fondo de la laguna, anóxicas (sin oxígeno) y probablemente con sustancias tóxicas, liberadas debido a los vientos de levante, que han provocado esa muerte masiva. Esta situación ha sido la gota que ha colmado el vaso de décadas de vertidos de residuos procedentes del turismo y la agricultura, cargados éstos últimos de nitratos que han eutrofizado (palabreja que designa el enriquecimiento en nutrientes de un ecosistema acuático) el agua, aumentando la biomasa de fitoplancton (plantas microscópicas acuáticas) y demás materia orgánica que creó la famosa “sopa verde” aparecida en 2016, y cuyo corolario más dramático ha sido el suceso del   que muchos residentes fueron testigos horrorizados el pasado fin de semana.

sábado, 14 de septiembre de 2019

JAQUE AL ARBOLADO

Con agosticidad y alevosía se talaron hace unos días dos ejemplares de jacarandas, por iniciativa del Ayuntamiento, en la ciudad de Murcia, ante la mirada impotente y la indignación de los vecinos, que veían cómo árboles que estaban ahí desde hace décadas, proveyendo de sombra y de un entorno verde al barrio, eran arrancados del suelo sin piedad, aduciendo que existía "un riesgo de caída de ramas". Esa tala no es la única que se ha realizado en nuestra región. Recientemente, la oposición en el ayuntamiento de Cartagena denunciaba la "desastrosa" política de talas indiscriminadas en ese municipio. Otro tanto ocurría en Lorca el año pasado, con la tala de una treintena de árboles de gran porte en el centro de la ciudad, también denunciada por los partidos en la oposición y los grupos ecologistas.
Aunque se alegan razones de enfermedades de los árboles, no es la primera vez que se observa que, junto a algún ejemplar que sí puede sufrir problemas, muchos de los árboles talados están en perfectas condiciones de salud, y que decenas de árboles sanos son eliminados junto a otros enfermos, siendo sustituidos mayoritariamente por naranjos de pequeño porte (en Murcia hay más de 15.000 ejemplares de naranjos que producen anualmente 640 toneladas de naranjas bordes no comestibles y que le dan un aspecto ajardinado y poco natural a las calles). Comprobamos año tras año cómo el arbolado de nuestras calles y plazas son sustituidos por terrazas de bares y restaurantes que se extienden como hongos, ocupando el espacio público hasta tal punto que se le hace difícil al transeúnte pasar, en algunos casos, entre las mesas y sillas. Además, las nuevas plazoletas que crecen junto a los edificios de nueva construcción suelen carecer de arbolado, siendo meros espacios enlosados sin vida.