Tal vez nos merecemos que reduzcan drásticamente las subvenciones a la cultura, al teatro, al cine, mientras fomentan la tauromaquia y los coros y danzas folklóricas. Tal vez nos merecemos que declaren ilegales las lenguas co-oficiales y solo se pueda expresar en castellano. Tal vez nos merecemos que deroguen la Ley de Memoria Democrática, dejen de buscar represaliados por el franquismo en las cunetas, vuelvan a legalizar la Fundación Francisco Franco, y cambien los nombres de las calles para dedicarlos a los próceres del régimen franquista.
Tal vez nos merecemos que entren con lanzallamas a RTVE, despidiendo a los trabajadores que no comulguen con sus ideas y poniendo a Ana Rosa, Nacho Abad, Pablo Motos, Antonio Naranjo o Iker Jiménez en "prime time". Tal vez nos merecemos que ilegalicen o dificulten el aborto, deroguen el matrimonio entre personas del mismo sexo, así como la eutanasia.
Tal vez tenemos que apoyar a Israel en su genocidio, a Trump en sus aranceles (incluidos los impuestos a España) y Rusia en su invasión a Ucrania. Tal vez nos merecemos que aumenten los impuestos a la clase trabajadora mientras se los bajan a los ricos que son, según ellos, los que crean riqueza. Tal vez nos merecemos que privaticen la sanidad y la educación y que tengamos que pagar para comprar medicamentos, ir al médico o al instituto. Tal vez nos merecemos que rebajen las pensiones públicas y fomenten los planes de pensiones privados.
Tal vez hay que derogar todas las leyes que luchan contra el cambio climático, fomentar el diesel y demás combustibles fósiles, reducir la aportación de las energías renovables y recalificar los espacios naturales protegidos para permitir construir allá donde se pueda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario