domingo, 15 de agosto de 2021

¿ALARMISMO? NO, REALIDAD

4 de septiembre de 1979. Programa en directo de la televisión francesa, en el que intervienen, entre otros, Haroun Tazieff, reputado vulcanólogo, y Jacques-Yves Cousteau, la estrella mediática que desveló al gran público los fondos marinos a través de sus documentales y series de televisión. En un momento del programa, Tazieff anticipa que, debido a la acción humana, el nivel del mar subiría por el calentamiento global debido a la emisión de gases de efecto invernadero. Súbitamente, Cousteau interrumpe para exclamar que eso era un camelo, una tomadura de pelo, ya que sólo con la existencia de masas forestales y los océanos bastaría para contrarrestar ese supuesto calentamiento global, a lo que el presentador apostilla que era un mensaje alarmista que podría llevar al pánico a la audiencia. ¿Cuál de los dos mensajes caló en la audiencia? ¿El alarmista o el tranquilizador? A la vista de nuestra trayectoria en relación al calentamiento global, está claro que fue el de la figura más famosa, que minimizó la acertada previsión del vulcanólogo. 

Casi 42 años después, miles de trabajos científicos han ido apuntalando esa previsión. El último de ellos, el 6º informe de 'El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático' (IPCC), publicado el pasado 9 de agosto, afirma que la subida del nivel del mar anticipado por Tazieff es un proceso irreversible, y que esta subida del nivel engulliría a finales de siglo zonas costeras por todo el globo, incluida la Manga del Mar Menor, afirmación que le valió a una ONG ambientalista una denuncia por parte de una inmobiliaria en 2009 de la que fue absuelta.

El informe del IPCC afirma, además, que se intensificarán tanto las precipitaciones como las sequías extremas, dependiendo de la latitud. Los eventos de subidas del nivel del mar que antes ocurrían cada 100 años pueden ocurrir cada año. Se intensificará la fusión del permafrost, la acidificación de los océanos y la pérdida de hielos árticos y antárticos, afectando al modo de vida de las poblaciones que dependen del territorio para subsistir y a las especies asociadas a esos ecosistemas. El informe incluye, por primera vez, un atlas interactivo donde se pueden comprobar los efectos de la emergencia climática por regiones del planeta. En todas ellas se verifica el aumento lento pero implacable de la temperatura. Ya se da por sentado que el aumento de 1,5 grados centígrados que el Acuerdo de París de 2015 quería evitar es algo irremediable, llegándose a prever un aumento de la temperatura media planetaria de 4,4 grados centígrados a finales de siglo si no varía la tendencia, cosa que parece que estamos abocados a experimentar, a pesar de las repetidas llamadas a la responsabilidad de los gobiernos para revertir la situación. 

Los incendios devastadores de California, Turquía, Grecia; la pérdida masiva de hielo y glaciares en las latitudes altas, las temperaturas extremas que estamos sufriendo (se alcanzó el pasado 11 de agosto en Sicilia el récord absoluto de temperaturas en Europa, con 48,8 grados centígrados, debido a un anticiclón bautizado con el ilustrativo nombre de Lucifer); las DANA que provocan inundaciones asociadas a muertes y pérdidas materiales, cada vez más al norte, ya no son fenómenos exclusivos de la zona mediterránea, como han comprobado en Alemania, Bélgica y Países Bajos. Todas estas llamadas de atención de la naturaleza no hacen sino confirmar lo que, desde hace décadas, nos vienen advirtiendo los expertos.

¿Significa esto que debemos resignarnos a sufrir los efectos de la emergencia climática? No, pero la manera de revertir estos efectos supone tomar unas medidas drásticas para reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), hasta alcanzar las emisiones cero en 2050. Eso significa cambiar radicalmente el modo de producción, nuestra manera de movernos, modificar nuestros hábitos de consumo, incluso nuestra manera de divertirnos. Los gobiernos deben tomar decisiones rápidas y valientes, a menudo en contra de los lobbies económicos, en nombre del interés general. ¿Estamos dispuestos a ello como sociedad? ¿Es alarmismo? No, es la realidad.

Articulo publicado en eldiario.es:

https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/alarmismo-no-realidad_132_8218050.html?fbclid=IwAR2v2QydiWVutDz3zQUoc9tfXqF-9WAkatFJxAmtoHSmwYY4DCctPHhx-Tk

jueves, 10 de junio de 2021

SALVAR COPE Y CALNEGRE




El pasado viernes 4 de junio, víspera del Día Mundial del Medio Ambiente, se presentó en Lorca la Plataforma “Salvar Cope y Calnegre”, integrada por asociaciones ecologistas y naturalistas y apoyada por varios partidos políticos, cuyo principal objetivo es promover la aprobación del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del Parque Regional de Calnegre y Cabo Cope, espacio natural protegido de 2.665 hectáreas distribuidas entre los municipios de Lorca y Águilas.

Esta herramienta, el PORN, es el instrumento con que cuentan las administraciones para gestionar los usos de estos espacios, haciendo compatibles las actividades económicas no agresivas con el medio con la protección de los hábitats y la conservación de la biodiversidad. El espacio de Cabo Cope y Calnegre ha sido pasto, desde hace más de 40 años, del afán depredador de unos cuantos especuladores, que han visto esta franja litoral situada entre Calabardina y el poblado de Calnegre como el lugar ideal para promover todo tipo de proyectos que habrían supuesto la destrucción de este rincón casi virgen del Mediterráneo occidental de no haber sido por la movilización ciudadana.

Así, a comienzos de los años 70, estuvo a punto de ser construida una central nuclear en los terrenos que entonces (y ahora) pertenecían a Hidroeléctrica Española (hoy la privatizada Iberdrola), parada por un puñado de ecologistas que constituyen los pioneros de este movimiento en la Región de Murcia, Pedro Costa, Pedro Guerrero, a los que se sumó el actor Paco Rabal, cuyo hijo Benito, el conocido director de cine, es uno de los promotores de esta plataforma que se presenta ahora. A finales de los años 80, la voracidad urbanística iba detrás de construir en las calas de Calnegre, lo que provocó la reacción de colectivos ecologistas y naturalistas en torno a la Coordinadora Pro-Defensa de Calnegre.

Al comienzo de los años 2000 de nuevo el espacio natural fue amenazado, a pesar de que en 1992 fue declarado Parque Regional. La Ley Regional del Suelo de 2001 abrió la caja de Pandora para construir por doquier y, al abrigo de esta aberración, se proyectó la famosa Marina de Cope, una “marina d’or” a la murciana, con miles de viviendas, hoteles, campos de golf, piscinas y puertos interiores, proyectada para 50.000 personas, comunicada con la, esa sí realizada y deficitaria, autopista Cartagena-Vera. Afortunadamente, el sueño megalómano del sector de la construcción, apoyado por el gobierno regional de Valcárcel, fue cortado en seco por el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Murcia, merced a la denuncia presentada en su día. Sólo en fechas recientes, en octubre de 2020, el TSJ desestimó los recursos de casación acumulados de Iberdrola Inmobiliaria SAU y la Asociación Colaboradora de Propietarios de la AIR Marina de Cope, que agrupa a los propietarios mayoritarios de los terrenos en la Marina.

Paralelamente a esta plataforma, otras organizaciones ecologistas, como ANSE y WWF, entablan su particular lucha por este espacio natural. Así, ANSE realizó la compra de los terrenos de Cabo Cope el pasado mes de abril por 500.000 euros, a lo que el gobierno regional reaccionó ejerciendo su derecho de retracto, es decir, de adquisición pública de esos terrenos, maniobra incomprensible por cuanto que la administración podría dedicar esos fondos para adquirir otros espacios, toda vez que el cabo se encuentra a salvo de la especulación al ser propiedad de un grupo ecologista. A su vez, tanto ANSE como WWF remitieron una carta a la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente instándoles a crear el Consejo Rector del Parque, así como que se apruebe el PORN.

Sólo la aprobación del PORN podrá poner coto a los intentos de urbanizar y llenar de invernaderos, campings de lujo e infraestructuras turísticas este espacio codiciado por los que solamente miran su propio beneficio a corto plazo. Pero estos planes de ordenación no son necesarios solamente en Cope y Calnegre. Resulta que la Comisión Europea reclama al gobierno regional la aprobación de los PORN de la mayoría de los espacios protegidos de la Región de Murcia, ya que de la cincuentena de estos espacios existentes en la región, que acumulan figuras de protección como pertenecer a la Red Natura 2000, ser LIC (Lugares de Interés Comunitario) y ZEPA (Zonas de Especial Protección de Aves), sólo 5 tienen desarrollados esos planes.

La dejadez del gobierno regional en estos años, más preocupados por atender las demandas de sectores económicos a menudo incompatibles con la protección del medio ambiente y relacionados con casos de corrupción, debe dar paso a la acción decidida de la sociedad civil y a la unidad de actuación de los diferentes sectores ecologistas y partidos políticos, dejando de lado rencillas y trabajando codo con codo para conseguir un solo objetivo: Salvar Calnegre y Cope.

Articulo publicado en eldiario.es:

https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/salvar-cope-calnegre_132_8017724.html

domingo, 6 de junio de 2021

LO VERDE VENDE

Tras las convulsas elecciones madrileñas, convertidas en plebiscito al gobierno, cuyos resultados favorables al PP les ha hecho alcanzar un estado cercano a la euforia, como si lo que ocurre en la capital y su comunidad autónoma fuera extrapolable al resto del país, se ha iniciado la carrera por apuntarse al carro de lo verde como ideología con más proyección, tal y como está sucediendo en en resto de Europa.

Los partidos verdes europeos han cosechado en los últimos años una serie de éxitos, al comprobar los votantes, sobre todo jóvenes, que los partidos al uso, desde la izquierda, con los postcomunistas y socialdemócratas, hasta la derecha conservadora y civilizada, no aportan soluciones imaginativas a los problemas y retos planteados en el siglo XXI. Se ha verificado este hecho en Francia, donde en las elecciones municipales de junio de 2020, Europe Ecologie Les Verts (EELV) añadieron más alcaldes y alcaldesas verdes a las ciudades ya gobernadas por este partido, como Lyon, Burdeos, Estrasburgo, Poitiers, Besanzón y Tours, además de conservar el control de Grenoble. Otro ejemplo lo tenemos en Alemania, donde incluso Bündnis 90/Die Grünen (los verdes alemanes) tienen la posibilidad de disputar la cancillería a la todopoderosa Angela Merkel, jefa del gobierno durante una década y media.

En España, como suele ser habitual, las cosas son diferentes, ya que ni tenemos una derecha civilizada, pues se acercan bastante a la ultraderecha, debido a la permisividad que siempre ha habido aquí a las proclamas franquistas, ni el partido verde que representa a los Verdes Europeos, Verdes-EQUO, ha conseguido aún imponerse en el imaginario colectivo, a pesar de la situación de emergencia climática y de pérdida de biodiversidad que sufrimos. El partido verde español, Verdes-EQUO, fundado en 2011, eligió desde 2015 unirse a estos nuevos partidos de izquierda en las citas electorales generales, autonómicas y municipales, en un intento de asegurarse la representación institucional desde la que aplicar políticas verdes, con las excepciones de las elecciones andaluzas de 2018 y las vascas de 2020, donde Verdes-EQUO concurrieron en solitario. Así fue con Unidas Podemos en 2015, con el resultado de tres diputados, unión frustrada en 2019 cuando se eligió a un nuevo socio, Más País, con el que se consiguió una diputada en el Congreso y, en las recientes elecciones madrileñas, con dos diputados regionales en la Asamblea de Madrid tras la unión con Más Madrid, resultados bastante magros, en mi opinión.

Los partidos verdes europeos no han conseguido el éxito de la noche a la mañana, sino que es el resultado de años de duro trabajo. Así, Die Grünen fue un partido creado en 1980; en 1983 entraron por primera vez en el Bundestag, en 1998 formaron parte del Gobierno federal como socio menor, en 2011 lograron investir a su primer presidente regional y ahora, 41 años después de su fundación, las encuestas los colocan como segunda fuerza política, apenas a un puñado de puntos por detrás de la CDU/CSU de Merkel. En Gran Bretaña, el Partido Verde de Inglaterra y Gales, fundado en 1990, se ha colocado como tercera fuerza en las elecciones locales, mientras que el partido verde escocés es clave para formar gobierno.

Mirando al espejo de Europa, el nicho electoral verde es muy apetecible para determinados partidos de izquierdas, a pesar de que ni su trayectoria ni su discurso hayan hecho mención hasta ahora a la ecología política, base ideológica de los partidos verdes. Lo verde vende, le da un marchamo de calidad a cualquier formación política, por eso los partidos a la izquierda del PSOE se disputan el calificativo de “verdes”, aunque sus decisiones a veces contradicen lo que la mayoría de organizaciones ecologistas reclaman, como se ha visto con la Ley de Cambio Climático, claramente insuficiente para estos grupos.

Ante el avance de la ultraderecha, los partidos verdes se han confirmado como el mejor cortafuegos para limitar su ascenso. En España se han generalizado las cooperativas políticas con la unión de varios partidos para superar las limitaciones de la ley electoral D’Hont, que castiga a los partidos más pequeños. Esas uniones, en las que Verdes-EQUO está participando, no pueden llevarse a cabo con la invisibilización de hecho del partido verde por antonomasia. Sólo con una relación entre pares e igualdad de trato esas “cooperativas políticas” podrían llevarse a efecto a nivel nacional. Se hace necesaria más que nunca la existencia de un partido verde fuerte, que ha demostrado que propone soluciones a los problemas de este siglo. Sólo con una mayor implicación social y activa de la sociedad, sobre todo por parte de la juventud, se conseguirá ese objetivo.

Artículo publicado el 15 de mayo en eldiario.es:

https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/verde-vende_132_7935277.html