lunes, 8 de diciembre de 2025

SER ANTIFASCISTA, UNA OBLIGACIÓN MORAL


Se cumplen 50 años de la muerte del dictador en la cama, hecho que fue seguido de una transición a la democracia con sus luces y sus sombras, con el protagonismo del pueblo español, empeñado en dejar atrás 40 años de sacrificios y represión, por mucho que el emérito se arrogue ser “el que construyó la democracia”. Esa transición sufrió la amenaza casi constante de una involución reaccionaria por parte de un sector del ejército, que estuvo a punto de hacerla fracasar, llegando a su punto álgido con la intentona golpista del 23 de febrero de 1981. 

Estos 50 años han traído un periodo de avances sociales y económicos, más palpables para el segmento más acaudalado de la sociedad, dando como resultado una marcada desigualdad de riqueza y renta, con el 10% más rico acumulando más del 60% de la riqueza total, mientras que la mitad inferior posee aproximadamente el 7%. Los apuros económicos de un amplio sector de la población se manifiesta en la dificultad, si no imposibilidad, de acceder a una vivienda digna o en la precariedad laboral, sobre todo entre la juventud.

En este contexto, asistimos al auge de la extrema derecha, fenómeno que no ocurre solamente en España, con Vox como tercera fuerza política, pisándoles los talones al Partido Popular, o en Cataluña, con Aliança Catalana haciendo lo propio con Junts, sino que ya lleva años sucediendo en Europa, con Alternativa para Alemania, los Hermanos de Italia de Giorgia Meloni o Rassemblement National de Marine LePen en Francia, por citar algunos ejemplos cercanos. La ultraderecha propone soluciones populistas y simplistas para problemas complejos, acusando a migrantes, feministas, al colectivo LGTBI+, a ecologistas y partidos de izquierda de todos los males de nuestro país, con mensajes para incautos y crédulos que solo buscan soluciones inmediatas a sus problemas, aunque sean soluciones falsas. 

Es preocupante, sobre todo, cómo esas ideas se están introduciendo entre la gente joven, sobre todo en los chicos. Se estima que el 21% de la juventud abraza las ideas ultras, uno de cada cinco jóvenes, que suelen “informarse” mayoritariamente a través de las redes sociales y YouTube, fuente inagotable de noticias falsas, y desde donde agitadores cibernéticos difunden discursos de odio. En mi trabajo como profesor de Secundaria compruebo cómo adolescentes entonan himnos fascistas, a menudo sin conocer su origen, o repiten descalificaciones al presidente del gobierno, sólo siguiendo una moda que se vende como “antisistema”. Si en los años 70 el modo de canalizar la frustración de un futuro incierto era a través del movimiento punk, de orientación izquierdista y anarquista, en el siglo XXI es el acercamiento a la ultraderecha el modo que tienen los jóvenes de protestar por la falta de perspectivas de futuro. 

El Partido Popular se ha subido al mismo carro que Vox, llevados por su preocupación ante las encuestas que anticipan una subida en la estimación de votos de la ultraderecha. Sólo hay que escuchar a los representantes del PP, con Feijóo a la cabeza, repetir los mantras ultras, en su intento desesperado de impedir que Vox les supere por la derecha, y sólo hay que ver cómo los gobiernos autonómicos gobernados por el PP asumen como propios los postulados de Vox, como la denuncia de la Agenda 2030, la culpabilización de la inmigración, o la acusación al feminismo de ser “demasiado radical”.  

Ocurre en la Comunidad Valenciana, con la investidura de Pérez Llorca como nuevo presidente asumiendo en su discurso mensajes ultras. Otro tanto ocurre en la Región de Murcia, con el cierre de los centros de acogida a menores migrantes o, más recientemente, el rechazo de PP y Vox en la Asamblea Regional de una iniciativa destinada a reforzar y acelerar la protección de la tortuga mora, especie en peligro de extinción, con el 70% de su población europea presente en nuestra región. El presidente López Miras también sucumbió a las exigencias de Vox para negociar los presupuestos, con la condena a las políticas del Pacto Verde Europeo, la oposición al reparto de menores migrantes no acompañados, la modificación de la Ley del Mar Menor y la reducción de subvenciones a los sindicatos y a la patronal. 

El auge de la extrema derecha y del fascismo en Europa en general y en España en particular nos debería preocupar como sociedad. Una ideología que se basa en el odio al diferente, en un nacionalismo exacerbado en el que ser de una determinada nacionalidad es un mérito que hace ser superior a la nacionalidad de al lado, en un ultracatolicismo fanático que rechaza a otras religiones y en la nostalgia de una dictadura que casi ningún seguidor ultra ha vivido, asignándole virtudes y logros que no existieron, sólo puede suscitar rechazo en las personas con un mínimo de capacidad crítica. Es una obligación moral repudiar esta ideología que, caso de volver al poder, pondría en peligro la propia democracia, que tantas décadas de esfuerzos y sacrificios han costado a las generaciones anteriores.

Artículo publicado en eldiario.es:

https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/antifascista-obligacion-moral_132_12827111.html


martes, 28 de octubre de 2025

UN GOBIERNO REGIONAL CONTRA LA SOCIEDAD MURCIANA


El Partido Popular de la Región de Murcia, ante el avance de la extrema derecha, se ha echado al monte, a imagen y semejanza de Díaz Ayuso, figura admirada por López Miras, que replica todas y cada una de las medidas que la presidenta madrileña aplica en su región. 

Así, ante la obligatoriedad por parte de las Comunidades Autónomas de entregar los datos de cribado de cáncer, los consejeros y consejeras de Sanidad de las autonomías gobernadas por el PP, nuestra región incluida, con Juan José Pedreño a la cabeza, se levantaron de la mesa al comienzo de la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, habiendo disfrutado, eso sí, del banquete previo. Ese desplante a la ministra García no ha sido un simple hecho simbólico, sino que es un desprecio a la salud de cientos de miles de mujeres que están a la espera de pruebas médicas para confirmar o descartar un cáncer de mama. Y no sólo eso, sino que esta espantada ha impedido aprobar que se destinen 2 millones de euros a la investigación y la vigilancia del cáncer en nuestro país. 

Otra ocurrencia del Partido Popular murciano es la de implantar el llamado “modelo EGB” a los centros educativos a partir del curso 2026/2027 con la pretensión de que se imparta 1º y 2º ESO en los colegios, a imagen de los años 80, cuando su equivalente, los antiguos 7º y 8º de EGB, se daban en los centros de Primaria. Me parece que la Consejería de Educación no ha calibrado bien las consecuencias de tal decisión. ¿Se desplazará el profesorado de Secundaria a los colegios para impartir sus materias? ¿Tienen los colegios los medios adecuados para llevar a cabo dicho traslado de alumnado -laboratorios, talleres, aulas temáticas-? El Consejero de Educación, Victor Marín, calificó esta medida, en una entrevista reciente, como de “acción moderna, realista y eficaz”, cuando es algo antiguo y cuya eficacia no está probada, siendo el medio de intentar solucionar la masificación de las aulas, pero sin invertir en la construcción de nuevos centros educativos públicos. El consejero aprovecha para cargar contra el sistema educativo, tachándolo de “modelo fracasado”, que “ha instalado la mediocridad, ha minado la cultura del esfuerzo y ha erosionado la autoridad del docente”, en una clara estrategia de desprestigiar la educación pública y continuar con su apuesta por la educación privada y concertada. 

El tercer frente abierto por el gobierno regional en contra de los intereses de la mayoría lo encontramos en el tema de la vivienda. A imagen de su homóloga madrileña, López Miras se niega a aplicar la Ley de la Vivienda, en concreto en lo que se refiere a la declaración de zonas tensionadas, es decir, aquellas áreas urbanas en las que las familias deban dedicar al alquiler más del 30% de los ingresos medios o de la renta media de los hogares en esa zona. El precio medio de la vivienda en la ciudad de Murcia se ha incrementado un 11% en el último año, y se prevé que siga subiendo otro 5% en este 2025. Además, el Ministerio de Vivienda ha detectado la presencia en la Región de Murcia de 1.402 pisos turísticos ilegales, una práctica especulativa que, en parte, es la causa del alza de los precios de la vivienda.

El medio ambiente es otro aspecto que el gobierno regional continua sin poner en valor. Se sigue sin aprobar el Plan de Ordenación Territorial del Mar Menor, en un momento en que vuelven a sonar las alarmas por el estado de anoxia que se comienza a percibir en la masa de agua, lo que hace temer que se repita la situación de los años 2016 y 2021. La aprobación de este plan acumula ya dos años de retraso desde que se le otorgó de personalidad jurídica a la laguna costera más importante del Mediterráneo Occidental, tal y como denuncia el Comité de Seguimiento del Mar Menor. Tampoco se ha aprobado el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del Parque Regional de Cabo Cope y Puntas de Calnegre, que regula las actividades de este espacio natural costero. La reducción de la contaminación atmosférica es otra asignatura pendiente del gobierno de López Miras. Un estudio reciente de la UMU vincula los altos niveles de ozono, PM10 o dióxido de nitrógeno, junto a noches tropicales y olas de calor, con el aumento de la mortalidad en nuestra región.

A nivel local, el Partido Popular de la ciudad de Murcia ha llegado a descalificar públicamente a personas particulares, con nombres y apellidos, vecinos del barrio de Vistabella, para no reconocer las necesidades de un barrio emblemático de la ciudad reivindicadas de forma pacífica y festiva por unos centenares de vecinos y vecinas, usando el bulo y la mentira, en una maniobra más propia de organizaciones mafiosas que de un partido que gobierna. 

Las diferentes decisiones que está tomando el gobierno regional en materias sensibles que afectan directamente a la vida de la ciudadanía, como la sanidad, la educación, el medio ambiente o la vivienda, no atienden a los intereses de la mayoría social, sino que responden a una estrategia acordada entre las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular para hacer lo contrario de lo que acuerda el gobierno central, con una finalidad puramente partidista, aunque ello suponga el menoscabo de las condiciones de vida de murcianos y murcianas. ¿Cuándo se dará cuenta la sociedad de esta región de esta realidad?

Artículo publicado en eldiario.es:

https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/gobierno-regional-sociedad-murciana_132_12716328.html


jueves, 9 de octubre de 2025

EL PARTIDO POPULAR SE APUNTA AL NEGACIONISMO CLIMÁTICO



La naturaleza nos sigue avisando. Cuando está a punto de cumplirse un año de la tragedia de la DANA de Valencia, se repiten los avisos naranjas y rojos en Cataluña, la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana, con lluvias torrenciales, inundaciones que han provocado cortes de luz, personas desplazadas de sus hogares aunque, afortunadamente, sin víctimas mortales a la hora de escribir estas líneas.

Después de un verano catastrófico de grandes incendios que han calcinado más de 400.000 hectáreas en nuestro país, llega el turno de la borrasca, esta vez proveniente del Atlántico, donde un huracán, bautizado como Gabrielle, generado por las altas temperaturas del agua, se ha movido hacia la península ibérica transformado ya en un ciclón post-tropical, causando grandes daños, de nuevo, en la zona mediterránea.

¿Y a qué se dedica el Partido Popular de la Región de Murcia mientras tanto? Pues a recibir a los presidentes autonómicos para rivalizar con la ultraderecha en su política migratoria, proponiendo medidas más propias de Vox, como exigir una integración “cultural" de las personas migrantes, es decir, que olviden su origen, su religión y sus costumbres para ser “españoles de bien”, amenazándoles con su expulsión, copiando la estrategia trumpista.

Y en plena deriva ultraderechista, el Partido Popular sigue sin admitir la existencia del cambio climático como origen de los cada vez más frecuentes fenómenos catastróficos que estamos sufriendo, calificando de “cortina de humo” y de “huida hacia adelante” la pretensión del gobierno de alcanzar un pacto contra el cambio climático. En su intento de contrarrestar el ascenso de la ultraderecha, el PP de Feijóo y López Miras no tiene empacho de mirar hacia otro lado cuando se trata de afrontar de un modo decidido, con medidas efectivas, las causas de la emergencia climática.

¿Cuál es la única referencia al cambio climático por parte del presidente López Miras? De nuevo, sólo se refiere a él cuando defiende a los regantes y exige que les sea trasvasada toda el agua que necesiten desde la cuenca del Tajo, sin reparar en si su caudal alcanza o no el mínimo exigible para sostener el equilibrio ecológico de la cuenca cedente. La consultora PricewaterhouseCoopers (PwC) ha elaborado recientemente un estudio según el cual la agricultura intensiva aporta casi 4.000 millones de euros al PIB y más de 100.000 puestos de trabajo en la Región de Murcia. Curiosamente, el director de esta consultora en Murcia es Javier Celdrán, antiguo consejero de López Miras entre 2017 y 2021. Y, curiosamente también, esta empresa es la adjudicataria sin concurso público de un contrato para el “asesoramiento, asistencia técnica y consultoría para la elaboración de un Plan de Recuperación Económico y Social de la Comunitat Valenciana”, adjudicación llevada a cabo por el vicepresidente de la Generalitat, el recientemente dimitido Gan Pampols, por un importe de 2,1 millones de euros. Con estos mimbres, cabría preguntarse sobre la imparcialidad y la exactitud de los datos aportados por la empresa adjudicataria.

El Partido Popular, tras culpar a la AEMET y a la Confederación Hidrográfica del Júcar de la tragedia de la DANA del pasado año, continua dudando de la eficacia de la Agencia Estatal de Meteorología. El pasado jueves 25 el consejero de Presidencia, Marcos Ortuño, se quejó de los inconvenientes que suponen que “se suspendan clases, fiestas o eventos, y luego comprobamos que podían haberse celebrado con normalidad”, dudando una vez más del rigor de las previsiones de la AEMET, poniendo así por delante los intereses partidistas a la seguridad de la ciudadanía ante fenómenos climáticos extremos.

Si la negación de la emergencia climática es una de las señas de identidad de la ultraderecha, el hecho de que el Partido Popular se sume a esta postura para intentar frenar el ascenso de Vox y evitar que Abascal y los suyos les saquen ventaja en las encuestas es una mala noticia. Si el PP se negó a asistir a las sesiones de la Comisión de Transición Ecológica del Congreso sobre cambio climático, tildando de “ocurrencia” y “farsa” esta comisión, el último capítulo de esta negación por parte del PP es el rechazo el pasado lunes en el Senado a un protocolo de colaboración entre la AEMET y las organizaciones agrarias para coordinar la información meteorológica, moción presentada por los socialistas. 

El negacionismo climático mata, y la postura de la derecha y la extrema derecha españolas nos confirma que no entra en sus planes colaborar en la búsqueda de soluciones a las causas de la emergencia climática, condenando a la sociedad española a seguir sufriendo las consecuencias del principal problema del siglo XXI.

Articulo publicado en eldiario.es: 

https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/partido-popular-apunta-negacionismo-climatico_132_12643981.html